jueves, 24 de marzo de 2011

El caballo pura raza española



Características

 Poseen una cabeza elegante, con un perfil recto o ligeramente cóncavo, sobre un cuerpo bastante robusto, las espaldas son descendientes y el cuerpo bien proporcionado. Los posteriores son anchos y las extremidades son fuertes y a la vez finas. La crin es muy abundante y la cola también es muy tupida con una inserción baja. Alzada: entre 1,50 y 1,65 metros. Capa: Fundamentalmente tordo y castaño en todas sus tonalidades. Son muy comunes los tordos vinosos y no se admite la capa alazana Características: es un caballo especialmente dócil e inteligente. Se utiliza como caballo de silla y en labores del campo, sobre todo en el trabajo con el ganado. También es muy apreciado como caballo de enganche, en exibiciones con ocasión de las ferias y acontecimientos populares. En los últimos tiempos, sus criadores han venido esforzándose y seleccionando sus reproductores para la obtención de un tipo de caballo funcional, con buenos movimientos y aptitudes para el deporte. 

Relato

Una vez vi un caballo pura raza española. Un hombre me explicó las características y cuando veo algún caballo sé que es de pura raza española. Un día me fuí a Alicante y mi tío me llevó a una yeguada que se llama “La Escalera”.El hombre nos enseñó muchos caballos y le dije que eran de pura raza española.Me dejó montarme en un caballo negro. El hombre le dio una voz al caballo y empezó a hacer el paso español.


jueves, 17 de marzo de 2011

El toro berrendo


Relato

Una vez iba andando por Arroyo frío y vi un toro berrendo. Estaba rozándose con un pino. Después empezó a beber agua en un arroyo cercano. El toro era grande y con los cuernos cerrados. Su pelaje era de tres colores: blanco, negro y marrón.

Pasados unos minutos, llegó  un hombre que conocía al toro. Pensó que el toro estaba perdido y decidió llevarlo junto su dueño. Para ello, empezó a silbar y el toro lo siguió hasta la cuadra y lo encerraron.

jueves, 24 de febrero de 2011

El jabalí


El jabalí compensa su mala vista con un importante desarrollo del olfato, que le permite detectar alimento, como trufas o vegetales y animales bajo tierra, o incluso enemigos a más de 100 metros de distancia. El oído está también muy desarrollado y puede captar sonidos imperceptibles para el ser humano.
Sus pelos son gruesos y negros midiendo entre 10 y 13 cm en la cruz y unos 16 cm en la punta de la cola. El color de la capa o pelo es muy variable y va desde colores grisáceos a negro oscuro, pasando por colores rojizos y marrones. Las patas y el contorno del hocico son más negras que el resto del cuerpo. La crin que recorre el lomo a partir de la frente, se eriza en caso de cólera. El cambio de pelo tiene lugar hacia mayo o junio, aunque la hembra con crías muda más tarde. En verano, las cerdas son más cortas.

Relato
Un día que me fuí con mi amigo a escuchar la berrea, vimos cinco jabalíes. Paramos el coche y me acerqué para verlos. Salieron corriendo hacia el monte.
Nos esperamos para ver si bajaban. Primero bajaron los jabalies pequeños, comieron y se fueron otra vez al monte. Bajaron los jabalies adultos, comieron y se tumbaron en el barro. Después, bajaron un ciervo y una cierva para ver si había comida. Comieron todos y se subieron al monte.

Mi amigo y yo nos fuimos de vuelta a casa pensando en lo bien que nos lo habíamos pasado.

jueves, 17 de febrero de 2011

Muflón




Información sobre el muflón

El muflón es un animal bastante grande que puede pesar hasta 50 kilos. Se asemeja a una oveja estilizada de patas y cuello proporcionalmente más largos. La lana es mucho más corta y de color pardo oscuro, volviéndose blanquecina en morro, ojos, mitad inferior de las patas, glúteos y vientre. Los machos son más grandes y robustos que las hembras y están dotados de grandes cuernos que se curvan a ambos lados de la cabeza; las hembras, en cambio, no presentan cuernos o los tienen de muy escasa longitud. En invierno, los machos desarrollan en los costados unas manchas blancas que no aparecen en los individuos del otro sexo.

Relato

Un día iba andando por el monte. Mi intención era visitar a unos familiares que viven en Arroyo Frío. Cuando iba por un camino llamado el puerto de los Arenales, vi una sombra. Era un muflón y una muflona. La primera sensación fue alegría y, después, sorpresa.
Quería coger a la muflona pero salieron corriendo por las piedras. Miré con los prismáticos y se pararon a mirar para ver si los seguía. Miré más arriba y había quince o veinte esperándolos, los vi comiendo hierba y bellotas. Al día siguiente subí con los prismáticos y los vi en el mismo sitio. Había un muflón pequeño.